principal        conocenos       Antonio   mm.carmelitas      anecdotas y reflexiones    calendarios   estampería  Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

                                          
Textos en formato pdf
libros
anteriores año 2008
Hojas  Culturales
María entre nosotros

 

 

 

vida y anecdotas de los santos

EL PRIMER SABIO INGLES
SAN BEDA EL VENERABLE

    La vida de este monje inglés está ligada casi en su totalidad al monasterio inglés de Weartmouth donde escribió y enseñó llegando a ser uno de los hombres más sabios de la Edad Media.

De su muerte queda la carta que escribió un contemporáneo del santo, Cutberto, que vivió 17 años junto a San Beda y fue testigo ocular de su muerte.

«Nosotros teníamos la impresión de que él sabía muy bien que iba a morir; y así, pasó la noche en vela, dando gracias a Dios. Hacia las tres de la tarde, me dijo: «Tengo algunas cosas de cierto valor en mi cofrecillo: especias, lienzos e incienso; ve corriendo y haz venir aquí a los presbíteros de nuestro monasterio, que quiero repartirles unos pequeños regalos, tal cual Dios me los ha dado a mí.» Y, cuando estuvieron presentes, les dirigió la palabra, pidiendo a cada uno de ellos que ofreciera misas y rogara por él, lo cual ellos prometieron de buen grado. Todos lloraban, sobre todo por lo que les había dicho: que ya no verían por mucho tiempo su rostro en este mundo. Por otra parte, se alegraban porque les había dicho: «Ya es tiempo (si así e place a mi Hacedor) de que vuelva a aquel que me hizo, que me creó, que me sacó de la nada cuando aún no existía. He vivido mucho tiempo, el Juez bondadoso ha dirigido con su sabia providencia toda mi vida; el tiempo de mi partida es inminente, ya que ansío partir para estar con Cristo; mi alma desea ver a Cristo, mi rey, en todo su esplendor. »

Dijo también muchas otras cosas, con las que nos sentimos edificados, y estuvo alegre todo aquel día hasta el atardecer. Puesto sobre el pavimento de su celda, se puso a cantar: «Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.»

 Al nombrar al Espíritu Santo, exhaló su último aliento; de este (nodo pasó a la posesión del gozo celestial, él, que había consagrado toda su vida aquí en la tierra a la alabanza divina».

 

vida y anecdotas de los santos