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vida y anecdotas de los santos

TESTIGO DE LA MISERICORDIA
STA. MARÍA FAUSTINA KOWALSKA

 

    Sor María Faustina Kowalska, apóstol de la devoción a la Divina Misericordia, nació el 25 de agosto de 1905, en Glogowice, cerca de Lodz, Polonia.

    A los veinte años ingresa de religiosa en la Congregación de las hermanas de la Caridad de la Madre de Dios. Vivió luego en varios conventos de la Congregación, y los oficios que en ellos ejerció fueron los de portera, cocinera y jardinera. Padeció muchas tribulaciones, aunque exteriormente nada se le notaba, siendo una religiosa como otra cualquiera.

 La primera aparición de Jesús Misericordioso a Sor María Faustina, fue el 22 de febrero de 1931, en Plock, Polonia. «Por la tarde, cuando yo estaba en mi celda, vi a Jesucristo vestido de blanco. Una mano estaba levantada en ademán de bendecir y con la otra mano se tocaba el vestido en el pecho. De la hendidura de su vestido, que aparecía un poco abierto en el pecho, brillaban dos rayos largos. Uno era rojo y el otro blanco. Yo me quedé en silencio contemplan­do al Señor. Mi alma estaba llena de miedo pero también rebosando felicidad. Después de un rato, me dijo el Señor.» Pinta una imagen mía según la visión que ves con la inscripción: «¡Jesús, yo confío en Ti». Yo deseo que esta Imagen sea venerada, primero en vuestra capilla y después en el mundo entero».

    Las virtudes que más se esforzaba en adquirir eran la paciencia, la pureza de corazón, la humildad, la pobreza y el amor a Dios y al prójimo. La misma Virgen María la animaba a conseguir estas virtudes, como lo hace constar en su Diario, que escribía por orden de su confesor. Su gran preocupación era la conversión y la salvación de los pecadores. Murió de tuberculosis en la Casa Madre de Lagiewniki, cerca de Cracovia, el 5 de octubre de 1938. Fue elevada al honor de los altares por Juan Pablo II, el 18 de abril de 1993.

 

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