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María entre nosotros

 

 

 

Virgen María

SANTA MARÍA DEL EQUILIBRIO

  Un monje mientras hacía su meditación en un día del año 1967, tuvo que luchar más que de costumbre contra la distracciones, por una continua palabra que le venía a la cabeza: EQUILIBRIO.  

Al regresar a sus ocupaciones, mientras se afanaba por arreglar en el desván algunos objetos antiguos, un rústico retablo le viene a las manos.  Sobre dicho retablo se encontraba  una placa metálica oxidada con una figura Orante en relieve que decía:  SANTA MARÍA DEL EQUILIBRIO.  Reproducida en colores sobre lienzo por el pintor Armandus Panniello y se conserva hoy en la Abadía de FRATTOCCHIE ( Roma ). 

 El 19 de septiembre  de 1968 Pablo VI, al recibir una copia de esta Imagen exclama con el rostro radiante y los brazos abiertos: “Santa María del Equilibrio!...Es precisamente lo que ahora se necesita.” Sí, en estos tiempos de prisas ansiosas, de ruidos, de velocidades increíbles, necesitamos  del  equilibrio. “Los tiempos difíciles pueden perder el equilibrio. Pero la falta de equilibrio agrava todavía más la dificultad de los tiempos nuevos...Cuando falta el equilibrio, aumenta la pasividad del miedo o la agresividad de la violencia.” 

 “Sigue siendo decisivo el restablecimiento del equilibrio interior en la persona” ( Juan Pablo II, alocución 26 – 6  - 95 ). La calma nos invita a la humildad, a la contemplación de María, en cambio los afanes, la inquietud nos acercan más a Marta. ¡Qué modelo de calma y equilibrio tenemos en la Virgen de Belén! La Inmaculada nos ofrece un ejemplo del más grande equilibrio. Pero el equilibrio que propugnamos no es el del hombre impávido mientras todo se desmorona a su alrededor, que cantó el poeta romano, sino el de aquel que cumple los diez mandamientos, llevados a su extremo. El medio virtuoso no ha de confundirse con la “medianía” o la “mediocridad.” En fin de cuentas, el verdadero equilibrio es la santidad. Santidad que supone comprensión, respeto, misericordia, amor.  El equilibrio es esperanza y es fe, sabiduría y rectitud, espíritu de iniciativa y prudencia; apertura e interioridad. Que Santa María del Equilibrio nos ayude a alcanzarlo con su poderosa intercesión!.”  

Virgen María