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María entre nosotros

 

 

 

Virgen María

EL SANTUARIO DE NURIA

Este santuario mariano está situado en el corazón del Pirineo catalán y en una altitud de 2.000 metros, privilegio del que pocos santuarios gozan. Los ríos que lo bordean se rinden ante él, formando un lago de aguas puras y cristalinas, donde se reflejan los picos nevados del largo invierno y los distintos verdes de las praderas en verano; un conjunto de gracia y belleza, de colores y formas, que sugiere la gracia y rico colorido espiritual de María.

Según larga tradición, un peregrino anacoreta llamado Gil, venido de Grecia, se afincó en una cueva del contorno, en busca de soledad y devoción. Fue él quien labró la imagen de María, además de una olla y una campana, con la que llamaba a los pastores a la oración. Cien años después, en 1079, se descubre la cueva, que guarda intacta la imagen, así como la olla y la campana. Agradecidos los moradores del lugar, construyen una capilla que, después de varias transformaciones a través de los siglos, se ha convertido en la actual iglesia, de tales dimensiones que puede albergar a más de mil personas.

Hoy, Nuria es uno de los centros marianos más importantes y visitados de Cataluña. En 1955, la Mare de Déu de Nuria fue proclamada Patrona de la diócesis de la Seo de Urgel.

Si los orígenes y la configuración histórica de Cataluña tienen raíces cristianas, entre estas raíces las hay marianas. Los 1.033 templos, capillas, santuarios y ermitas que existen en el principado, y que el padre Camós cita por sus nombres y advocaciones en su obra Jardín de María, así lo atestiguan.

Vendrán nuevas mentalidades, nuevas costumbres; se impondrán nuevas corrientes de espiritualidad en las comunidades cristianas; algunas formas de piedad popular, que se mantuvieron fieles hasta hoy podrán desaparecer. Pero la devoción a María no desaparecerá porque es consustancial al cristianismo.

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