principal        conocenos       Antonio   mm.carmelitas      anecdotas y reflexiones    calendarios   estampería  Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

                                          
Textos en formato pdf
libros
anteriores año 2008
Hojas  Culturales
María entre nosotros

 

 

 

Virgen María

 

16 de julio-NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

 

La venerada en el monte Carmelo, donde se alza el santuario de la Virgen, desde el que «Elías vio que se alzaba del mar una nubecilla pequeña, cargada de esperanzas para la tierra sedienta», símbolo de la nube fecundante que se levanta sobre la inmensidad del mar.

Al decir de San Metodio, «así como la nube se levanta del mar, blanca, grácil, ligera, sin llevar consigo la pesadez y amargura de las aguas; del mismo modo surge María de la corrompida raza de los hombres, sin contraer ninguna de sus manchas».

 Desde los primeros tiempos del cristianismo, se le dedica allí veneración a la Virgen, que ya en tiempos de Santa Elena (247-327) existía allí, al parecer, el primer templo mariano. Se dice que «los monjes griegos y latinos que se dedicaban a la oración y contemplación en las cavernas consagradas por Elías y sus discípulos, tenían siempre ante los ojos a la Virgen María».

 La unión con otros monjes que por allí se encontraban en torno a la pequeña ermita que habían construido, por revelaciones del propio Elías, según la tradición, se prolongó hasta el siglo XII en que el patriarca de Jerusalén concedió unos estatutos que fueron el origen de la orden de los carmelitas.

La orden, puesta bajo la protección de la Virgen a la que el profeta Elías vio, tomó su nombre del lugar donde se formó. A su general, San  Simón Stock, se le apareció Nuestra Señora el día 16 de julio de 1251 y le dio el conocido mensaje para todos los que llevaran su  escapulario.

Cuenta también la tradición que tuvo una gran participación en las acciones de los cruzados, cuya retirada de Tierra Santa supuso que el Carmelo se tiñera en sangre y pasara tres siglos de olvido hasta que en 1631 volvió a resurgir con la restauración del santuario por el español Próspero del Espíritu Santo. Sobre su historia, en ««La Orden del Carmen», su autor, Hoppenbrouwers, informa de que «durante los 150 primeros años de su existencia, la orden carmelitana ha querido expresar que sus miembros pertenecían a la Virgen. El Carmelo es propiedad de María: la dedicación de sus iglesias, el título de la orden, su hábito, la fórmula de profesión, su plegaria oficial y la intención que la hizo nacer son buena prueba de ello. Los hombres de la Edad Media no podían entender símbolo más expresivo de esta realidad».

Su fiesta, instituida por los carmelitas en 1380, se celebra el 16 de julio y son numerosísimas las localidades donde se venera, ya que su devoción se extiende por todo el mundo hispano, sin excepción y, en especial, en todas las poblaciones  que limitan con el mar. En 1726 fue extendida a toda la iglesia por el Papa Benedicto XIII.

Virgen María