principal        conocenos       Antonio     calendarios   estampería  Marilu Capin de Aguilar (poesias) Nati Crespo Aguilar (pinturas)

                                          
Textos en formato pdf
libros
Anteriores
Hojas  Culturales
Maria entre nosotros

(Presentación en PWP no automática)
SABANA SANTA

 anecdotas y reflexiones 

Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

 

mensajes de sabiduria

 

PON UN IDEAL EN TU VIDA

Con un ideal en tu vida, te sentirás más feliz y pisarás más fuerte en tu vida. Un ideal que polarice todos tus esfuerzos y tus pensamientos; un ideal que oriente todas tus acciones; un ideal que sea el palo mayor de la nave de tu vida.

El ideal, aunque no llegues nunca a conseguirlo, siempre te hará bien; al fin y al cabo, en eso consiste el ideal: en tender siempre hacia adelante; un ideal que se consigue, ya deja de ser ideal y debe ceder el puesto a otro verdadero ideal aún no conseguido.

El hombre sin ideal es viajero sin brújula; unos hombres sin ideal son un rebano sin pastor y sin camino; perder el ideal es perder el rumbo, y perder el rumbo es exponerse a desastres, a pérdida de tiempo y de esfuerzos, a toparse en última instancia con la desilusión; es exponerse a que el cansancio se apodere de la vida y entonces la vida ya no tiene sentido ni aliciente; ya no se ve por qué seguir adelante, ni para qué.

Si Dios, infinitamente perfecto, hubiera de encarnar, ese Hombre Dios sería el ideal de la humanidad. El ideal de ideales. Pues bien, es un hecho que la grandeza suprema, la Bondad sin límites, la Verdad eterna, la Hermosura infinita, Dios, no sólo se ha hecho hombre, nuestro igual, nuestro compañero, nuestro modelo, sino también ha querido ser precio de nuestro rescate en la Cruz, alimento de nuestras almas en la Eucaristía y nuestro premio en el cielo.

Este Hombre-Dios, con todos los derechos de Creador y Redentor, de excelencia, sabiduria y bondad para reinar en el tiempo y en la eternidad, no sólo no es amado y obedecido por todos, sino que muchísimos le desconocen, le olvidan y le ultrajan, y aun no pocos de los que se dicen suyos le ofenden o sólo le dan piltrafas de corazón (los restos de su amor).

El, nos muestra su Corazón herido, pero lanzando llamas de amor, y nos dice: "Tú al menos ámame, consuélame y hazme reinar"; y nos propone el pacto consolador que ofreció a santa Margarita y al Padre Hoyos: "Cuida tú de Mí y de mis cosas y yo cuidaré de ti y de las tuyas".

El cuidará de nuestro bien temporal y eterno; de nuestra salud, vida, familia, negocio; de nuestra alma, virtud, salvación eterna, en la medida que nosotros cuidemos de darle gusto y gloria.

Aceptado el pacto, toda preocupación, escrúpulo, fobia, desaparece, ya que Otro, que comprende mejor que nosotros dónde está nuestro bien supremo, y que quiere y puede procurárnoslo, se ocupa de ello.

 

mensajes de sabiduria