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¿PODEROSO
CABALLERO ES DON DINERO? Es
verdad que la fuerza de las riquezas ha existido siempre, pero nunca ha estado
tan esparcida como en nuestro siglo. En épocas antiguas, las riquezas eran
patrimonio de unos cuantos, mientras que, en la actualidad, el dinero, símbolo
de la riqueza, anda de mano en mano, repartiendo su poder innegable entre muchos
millones de personas. Aunque
al presente nos parece que la fuerza del dinero es la más poderosa de todas las
fuerzas, porque puede procurarnos infinidad de cosas, no siempre el dinero fue
lo que es ahora. En la actualidad, sin embargo, sin la fuerza del dinero no va
uno a ninguna parte, según la opinión corriente. Por eso han dado en llamar «todopoderoso»
al dolor; y sin embargo, por grande que sea el poder del dinero, esta fuerza no
sólo no lo puede todo, sino que, en muchas ocasiones, es la causa o el obstáculo
para no conseguir lo que deseamos que muchas veces es lo más importante. -Si
la fuerza del dinero pudiera conseguir la salud, por ejemplo, no habría tanto
millonario dispéptico,
reumático o canceroso. El dinero puede proporcionarnos la asistencia de los
mejores médicos, es cierto; pero los médicos llega un momento que no pueden
hacer nada más. -La
vida, el don que más se estima comúnmente, no la puede prolongar el dinero,
antes sirve muchos veces para acortarla, por los abusos a que se entregan, con
frecuencia, los que lo tienen en abundancia. -El
dinero no nos proporciona la paz. No hay cosa que divida más a una familia (si
exceptuamos la política) que el dinero. Y ¡cuántas guerras antiguas y
modernas tienen al dinero como motivo de fondo! Por
eso si bien es cierto que el dinero es necesario para vivir no lo es que hemos
nacido para vivir para el dinero. Hemos olvidado la austeridad: virtud tan
necesaria para todos. Virtud cristiana por excelencia, porque nos recuerda que
no hemos nacido para tener más o consumir más, sino para llegara/ cielo
compartiendo en la tierra.
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