principal        conocenos       Antonio   mm.carmelitas      anecdotas y reflexiones    calendarios   estampería  Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

                                          
Textos en formato pdf
libros
anteriores año 2008
Hojas  Culturales
María entre nosotros

 

 

 

mensajes de sabiduría

PACIENCIA Y DEJAR CRECER

«Espera el prodigio, como el jardinero la primavera.»

Esta sentencia del poeta Antoine de Saint-Exupéry encierra mucha filosofía para la vida ordinaria.

Nadie puede hacer milagros. Mucho menos aún es posible hacerlos en una atmósfera donde la gente se mueve nerviosa de un lado para otro, donde se intenta ejercer violencia sobre algo. Los prodigios se producen allí donde hay alguien capaz de esperar. El prodigio de un capullo que florece no puede contemplarlo nadie fuera de quien lo espera, como es, por ejemplo, el jardinero, el cual prepara con su trabajo el camino a la primavera, pero no puede adelantar ni un minuto su llegada. La primavera viene cuando quiere.

Lo que el jardinero puede es estar a la espera. Hoy hay mucha gente a la que le cuesta mucho esperar. Hoy se piensa que todo debe hacerse ganando tiempo, en el plazo más breve posible. Y, sin embargo, si se quiere que algo se desarrolle de verdad, es necesario dar tiempo al tiempo, hay que saber esperar.

Las relaciones entre personas necesitan tiempo para desarrollarse. El proceso de formación de un grupo es cosa de tiempo. Muchas empresas modernas queman el tiempo y ceden a la presión de presentar grandes beneficios en el plazo de dos años. Con frecuencia se trata de resultados a corto plazo. Lo que en breve tiempo se consigue, en breve tiempo se pierde. El crecimiento exige tiempo.

 También necesita tiempo la maduración del individuo. Sólo quien es paciente consigo, quien es capaz de esperar, puede cosechar los frutos de su propia madurez.

mensajes de sabiduría