principal        conocenos       Antonio     calendarios   estampería  Marilu Capin de Aguilar (poesias) Nati Crespo Aguilar (pinturas)

                                          
Textos en formato pdf
libros
Anteriores
Hojas  Culturales
Maria entre nosotros

(Presentación en PWP no automática)
SABANA SANTA

 anecdotas y reflexiones 

Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

 

mensajes de sabiduria

 

MAESTRO DEL EQUILIBRIO

    Para actuar bien es preciso pensar bien. Una teología bien estructurada presupone una filosofía sana. Una catedral gótica necesita fundamentos sólidos: las flechas de sus agujas no pueden subsistir en el aire como los rayos de sol; necesitan un apoyo. Por lo mismo no hay que extranarse de que con ocasión de celebrarse el séptimo centenario de la muerte de Santo Tomás, el Papa Pablo VI, en una alocución a los fieles reunidos ante su residencia de Castelgandolfo, recomendase el estudio del pensamiento de Tomás de Aquino a los «estudiantes, a los maestros y profesores, a los políticos y a los periodistas». El «doctor universal» de la Iglesia no es patrimonio de los clérigos ni siquiera de los teólogos y los filósofos cristianos; es un maestro en el pensar para todos cuantos tienen a su cargo la educación y dirección de los demás.

   Santo Tomás ha respondido, más que cualquier otro doctor, a la vez a las exigencias de la fe y a los imperativos de la razón. No sacrificó jamás las adquisiciones ciertas de la inteligencia o los datos auténticos de la fe. En él no se da una «doble verdad». El ejemplo de Santo Tomás pone de manifiesto que no es preciso desdenar la razón para exaltar la fe -lo que sería caer en el fideísmo- ni despreciar la fe para exaltar la razón y las ciencias -lo que sería dar en el racionalismo.

   En algunas trágicas circunstancias de la vida de los pueblos y en las horas dolorosas de nuestra existencia, la razón parece perder pie. La situación la anonada. El hombre puede sentirse empujado al absurdo, a la revuelta o a la desesperación. Es entonces cuando la fe puede y debe intervenir para suplir las insuficiencias congénitas de la razón y buscar una salida por una inmersión ciega en Dios y en sus atributos: sabiduria que dispone todas las cosas, poder que domina todas las fuerzas, amor que, en fin de cuentas, conduce todos los acontecimientos al bien de los elegidos.

   Pero aún hay más. Más allá de la razón y de la fe existen otras fuentes de verdad. Como lo hace notar Raissa Maritain, «Santo Tomás ofrece el ejemplo de la unión más armoniosa y eficaz entre las luces de la razón, de la fe y de la experiencia mística».

 

mensajes de sabiduria