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CAMINO HACIA LO PROFUNDO La depresión es una enfermedad común en nuestro tiempo. Muchos ven en los sentimientos depresivos una enfermedad que desean combatir eficazmente para verse libres de ella cuanto antes. Sin embargo, lo que consiguen es obstruir, cerrarse a sí mismos el camino que conduce a las profundidades del alma. Ni el estado de depresión ni el verse libre de él son cuestión de elección libre. Pero si yo caigo en la depresión, debo saber que mi camino hacia Dios no pasa bordeando la depresión, sino atravesando por medio de ella. La depresión me despoja de las ilusiones de mi ego, es decir, de desear estar siempre de buen humor, de inclinarme siempre a ver el lado positivo de las cosas, de pensar que puedo tener siempre en mis manos las riendas de mi vida. Yo tengo un punto vulnerable, un talón de Aquiles. No debo proteger ni tapar ese punto vulnerable, porque puede convertirse precisamente en la entrada de emergencia de Dios a mi corazón. En ese punto es donde puedo sentir a Dios, tener experiencia de Dios. Y si llego a tener experiencia de Dios, si me uno a él en mis partes vulnerables, tal experiencia de unión será también experiencia de salvación. Ese estar-en-unión es también ser-totalidad, ser-salvación. Por consiguiente, la verdadera salvación del hombre consiste, en mi opinión, en esa profunda experiencia. No podemos forzarla, pero sí podemos disponernos para recibirla. Y como Dios es siempre desconcertante en sus sorpresas, podemos confiar en él, podemos contar con que se nos manifieste aun en medio de nuestro sufrimiento y nuestra dolorosa situación. La experiencia de Dios nos une a él. Más tarde, al poco tiempo, volveremos a sentir su separación y lejanía. Y otra vez nos sentiremos desgarrados. Ésta es la tensión en que vivimos. Tenemos que vivir en situación de oscilación espiritual entre la intimidad y la ausencia de Dios, entre su proximidad y su lejanía. Lo cual significa que vivimos entre el estado de salud y el de enfermedad, entre la luz y las tinieblas, entre el poder y la impotencia, entre el amor y el vacío. |
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