|
principal conocenos Antonio mm.carmelitas anecdotas y reflexiones calendarios estampería Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica |
|
|
¿UN DIOS A TU MEDIDA? No
se puede negar que, pese al ateísmo moderno, el hombre de nuestro siglo está
buscando desesperadamente a Dios; tiene hambre de Dios, y esa hambre no se puede
calmar sino con Dios. Si
tú buscas a Dios, lo encontrarás ciertamente. Pero ten cuidado, no equivoques
el camino, porque en ese caso la culpa de no encontrar a Dios ya no sería de
El, sino exclusivamente tuya. Y es equivocar el camino, pretender llegar a Dios
con los pasos del entendimiento; se va a El más bien por el amor. Te
extraña que en Dios haya misterios que tú no alcanzas; pero no habría
misterios en Dios si El no fuera infinitamente grande y bueno; o si nosotros no
fuésemos tan pequeños comparados con El; pero, desde el momento que El es
infinito en su poder y en su bondad y nosotros tan pequeños, es lógico no sólo
suponer, sino reconocer misterios en Dios que nosotros no podemos captar. ¿O es
que preferirías un Dios pequeño en poder y en bondad, como tú? Porque
entonces sí que lo podrías comprender, pero entonces no sería Dios, como
tampoco tú lo eres. "Hay un Dios en el cielo que revela los misterios" (Dan. 2, 28). El Misterio de Dios es Cristo, el "Misterio escondido desde siglos y generaciones y manifestado ahora a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este Misterio entre los gentiles, que es Cristo entre vosotros" (Col. 1, 26-27). Agradece al Señor, que te haya hecho conocer el misterio del amor de Cristo.
|
|