principal        conocenos       Antonio   mm.carmelitas      anecdotas y reflexiones    calendarios   estampería  Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

                                          
Textos en formato pdf
libros
anteriores año 2008
Hojas  Culturales
María entre nosotros

 

 

 

mensajes de fe

LA VERDADERA LIBERTAD RELIGIOSA

El primer ministro de la India, Disai, acusaba a M. Teresa de Calcuta de hacer proselitismo mediante sus orfanatos y hospitales. En un intento de controlar las actividades de las Hermanas y coaccionar a los posibles conversos elevó al Parlamento en 1979 un proyecto de ley. M. Teresa redactó y entregó personalmente una carta al ministro. La ley nunca llegó a aprobarse y motivó la dimisión de Disai. He aquí algunos párrafos:

«La religión no es algo sobre lo que ustedes o yo podemos dictaminar. La religión es adorar a Dios, y consecuentemente un asunto de conciencia en que cada uno de nosotros debe decidir cómo lo quiere hacer. En mi caso, la religión que vivo y practico es la religión católica. Ella constituye mi vida, mi alegría y la mayor prueba del amor que Dios me tiene. Sin embargo, nadie podrá negar que amo muchísimo a mi pueblo, más que a mí misma, y lo que lógicamente quiero es compartir con él  la alegría de poseer este tesoro. Pero eso no depende de mí ni puedo forzar a nadie a  que acepte mi religión. Como tampoco hombre alguno, ni ley alguna, ni gobierno alguno puede legalmente exigir a nadie que rechace una religión que le promete paz, alegría, amor. No hay libertad si una persona no es libre para elegir de acuerdo con los dictados de su conciencia.

A Dios le llaman, unos, Ishwar; otros, Alláh; otros, sencillamente, Dios. Unos y otros tenemos que reconocer que nos creó para las cosas más sublimes, como son amar y ser amados. ¿Quiénes somos nosotros para impedir que nuestro pueblo busque a este Dios que lo ha creado, por quien es amado, y a quien tiene que volver un día?

Yo paso horas y horas ayudando a los pobres y a los moribundos, a los que nadie quiere, a los despreciados, a los leprosos, a los dementes..., porque amo a Dios, y sé que cuanto hago por mis hermanos es como si lo hiciera por Él. No minimicen la religión hindú, diciendo que el pobre pueblo hindú vende su fe por un plato de arroz. Jamás he visto -y mi experiencia es grande- que se haya hecho tal cosa, aunque damos de comer a miles de hambrientos de cualquier religión y casta, y miles de ellos también han muerto en nuestros brazos, felices, en la paz del Dios en el que creían.

mensajes de fe