|
principal conocenos Antonio calendarios estampería Marilu Capin de Aguilar (poesias) Nati Crespo Aguilar (pinturas) |
|
(Presentación
en PWP
no
automática) |
SORPRESA MATINAL Por la mañana, en un momento que tengo libre salgo a contemplar la labor de los obreros el día anterior. El sol de la época seca apuntaba tímidamente en la montaña. Hace fresco. En el Centro de Formación que construimos gracias a la ayuda de cristianos austriacos, varios chicos y chicas montan guardia para que no roben el material. A causa de la miseria abundan los robos en Kigali (Rwanda). Miro las paredes medio levantadas mientras escucho a los pájaros tropicales que cantan entre los bambúes. Poco a poco sigo la conversación del grupo. Son muy sencillos y van descalzos. Comentan la homilía de la misa hablando con toda sencillez de la Madre de Dios. Más allá, uno de los muchachos, sentado sobre una roca, lee la Biblia. Nos saludamos. Charlamos un rato y ellos mismos me ensenan la obra en construcción. Mientras voy de aquí para allá me digo: «¿Qué pasará en el corazón de estos jóvenes tan pobres? ¿Qué obra estará haciendo en ellos el Espíritu Santo? ¿Cuándo se ha visto que muchachos y muchachas, trabajadores sencillos e ignorantes de todo, pasen la mañana del domingo comentando la homilía y hablando de religión? Regreso a casa admirado y tal como había venido: en silencio y alabando a Dios porque la obra del Espíritu es magnífica: «Bienaventurados los sencillos de corazón porque verán a Dios». ¡Y pensar que pasan hambre y van tan pobremente vestidos! Son el rechazo del pueblo, los despreciados de la ciudad pues no sirven para otra cosa que para vigilar que no se acerquen los ladrones. ¿Quién sabe lo que ellos mismos habrán tenido que hacer para sobrevivir de mala manera? Esta es la injusticia de nuestro mundo de hoy. Dios, sin embargo, tiene otra mirada. Los ha escogido y vive en su corazón. Y les otorga el gozo de comentar su Palabra entre los bambúes africaños Joan Casas (Misionero) |
|