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María entre nosotros

 

 

 

lecciones de la vida humana

DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Cuando Jaime tenía cinco años. fue con su padre a dar un paseo en coche por el campo. En un cruce, el padre se saltó una luz roja.

Jaime dijo: -«Papá, en la escuela el maestro nos enseñó que debíamos detenernos ante una luz roja».

Su padre replicó: -«No te preocupes, hijo. La carretera no tiene tráfico, y, además, tampoco hay ningún coche de la policía. Nadie nos ha visto».

Cuando Jaime tenía doce años, su madre lo llevó al cine. Antes de entrar le advirtió:

-«Jaime, si el portero te pregunta qué edad tienes, di que once años. Compré para ti una entrada infantil».

Cuando Jaime tenía dieciséis años. oyó que al teléfono su padre decía al asesor fiscal de la familia:

-«Así está bien, Pepe. Olvida lo que te dije acerca de los ingresos adicionales por los derechos de esas acciones. No figuran en ninguna parte, así que sería estúpido pagar más impuestos».

Cuando Jaime tenía dieciocho años, fue a la Universidad. Seis meses más tarde sus padres recibieron esta carta del decano de su Facultad:

-«Estimados señor y señora Martínez:

Lamento comunicarles la expulsión de su hijo Jaime de nuestra Universidad. Violó el código de honor del centro docente y fue sorprendido copiando en el examen parcial».

La madre de Jaime se echó a llorar:

-«¿Jaime? ¿Cómo es posible que copiara en el examen? Le educamos en un buen hogar: ¿En dónde aprendió a hacer tal cosa?».

Y el padre de Jaime suspiró, meneó la cabeza, y declaró entristecido:

-«¿Cómo pudo hacernos Jaime semejante cosa?».

Si el pobre Jaime aprendió desde niño que podía utilizar la libertad a su antojo... ¿con qué derecho podían exigirle responsabilidades sus padres que lo habían educado así?

lecciones de la vida humana