principal        conocenos       Antonio     calendarios   estampería  Marilu Capin de Aguilar (poesias) Nati Crespo Aguilar (pinturas)

                                          
Textos en formato pdf
libros
Anteriores
Hojas  Culturales
Maria entre nosotros

(Presentación en PWP no automática)
SABANA SANTA

 anecdotas y reflexiones 

Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

 

lecciones de la vida humana

LECCIÓN DE COCINERO

Una muchacha se quejaba a su padre de las dificultades que encontraba en la vida. Estaba cansada de luchar: parecía que cuando un problema se le solucionaba, uno nuevo aparecía. Quería arrojar la toalla.

Su padre, jefe de cocina, la llevó una mañana a su trabajo. Llenó tres pequeñas ollas con agua y las colocó al fuego. Cuando comenzaba a borbotar el agua colocó en una de ellas zanahorias y las colocó en un tazón; en otra los huevos, que puso en un plato; finalmente en otra coló el café. Miró a su hija y le preguntó: 

-¿Qué ves?

-Zanahorias, huevos y café -respondió.

Le indicó que se acercara y que tocara las zanahorias. Cuando lo hizo notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo pelara. Ella quitó la cáscara y observó que estaba duro. Luego le pidió que probara el café y sonrió mientras disfrutaba de su magnífico olor.

Humildemente la chica preguntó:

-¿Qué quieres ensenarme con todo esto, padre?

Y le explicó que zanahorias, huevos y café se habían enfrentado a la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían reaccioñado de maneras diferentes. Las zanahorias se ablandaron aunque eran duras, los huevos se endurecieron aunque su interior era líquido antes de entrar en el agua. Y los granos de café transformaron el agua.

-De ti depende a cuál de los tres deseas parecerte cuando la adversidad llama a tu puerta -le dijo el padre-. Puedes ser como una zanahoria que parece dura pero que cuando la adversidad y el dolor la azotan se debilita. Puedes ser como el huevo, y tener un corazón blando que se endurece y amarga tras el dolor de una muerte, una separación o una despedida. O puedes ser como el café que transforma en delicioso manjar lo que le causa dolor sacando belleza del sufrimiento. Cuando el agua hierve es cuando el café alcanza el mejor sabor, reacciona mejor y renueva lo que le rodea.

Y tú... ¿cómo reaccionas ante las dificultades?

lecciones de la vida humana