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(Presentación en PWP no automática)
SABANA SANTA

 anecdotas y reflexiones 

Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

 

Bienaventuranzas, obras de misericordia, mandamientos, sacramentos

 

Amad a los que os persiguen

Una noche en que me encuentro enfermo en la prisión de Phú Khánh -cuenta el cardenal Francisco Javier Van Thuang prisionero por la fe en las cárceles chinas- , veo pasar a un policía y le grito:

- Por caridad, estoy enfermo, deme alguna medicina.

Él me responde:

- Aquí no hay caridad, ni amor, sólo hay responsabilidad.

Ésta es la atmósfera que se respira en la prisión. Cuando me someten a aislamiento, primero me asignan a un grupo de cinco guardias: dos de ellos están siempre conmigo. Cambian a los jefes cada dos semanas a otro grupo para que yo no los contamine. Después deciden no cambiarlos más, o si no ¡todos quedarán contamiñados!

Al principio los guardias no me hablan, responden sólo sí o no. Es realmente triste, yo quiero ser amable con ellos, pero es imposible: evitan hablar conmigo. No tengo nada que regalarles: soy un prisionero, hasta la ropa, toda, está marcada con grandes letras: caitao, es decir, campo de concentración. ¿Qué debo hacer?

Una noche me viene un pensamiento: "Francisco, tú todavía eres muy rico. Tú tienes el amor de Cristo en tu corazón. Ámalos como Jesús te ama." A la mañana siguiente empiezo a amarlos, a amar a Jesús en ellos, sonriendo, intercambiando palabras amables... Cambió mucho el ambiente de la prisión, mejoró mucho la calidad de nuestras relaciones. Hasta con los jefes de la policía...

Cuando hay amor se siente alegria y paz, porque Jesús está en medio de nosotros... sólo el amor cristiano puede cambiar los corazones, no las armas, las amenazas ni los medios de comunicación... era muy difícil para mis guardias comprender cómo se puede perdonar, amar a los enemigos, reconciliarse con ellos... Jesús me ha enseñado a amarlos. Si no lo hiciera no sería digno de llamarme cristiano.

Bienaventuranzas, obras de misericordia, mandamientos, sacramentos