|
principal conocenos Antonio calendarios estampería Marilu Capin de Aguilar (poesias) Nati Crespo Aguilar (pinturas) |
|
|
LOS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA El misterio de Pascua es el fundamento de nuestra fe: Cristo murió por nosotros, resucitó verdaderamente; y está presente. Lo que una vez hizo sobre la tierra, continúa haciéndolo especialmente a través de los sacramentos. La Iglesia ensena que los sacramentos son siete y que fueron instituidos por Jesucristo Nuestro Señor. En algunos de ellos -por ejemplo el Bautismo y la Eucaristía- surgen de la voluntad explícita del Señor. En otros se trata de una voluntad implicada. Sin embargo, en todos hay un instante en donde las palabras o acciones del Señor los prefiguran. Por ejemplo, la unción de los enfermos: Cristo utiliza a menudo signos sensibles en las curaciones. El contacto físico de Cristo con el enfermo, fue imitado enseguida por la Iglesia y desarrollado en forma de ritos con palabras y unción con aceite. La enseñanza explícita de la Iglesia sobre los siete sacramentos se remonta al S. XII. Aquí sucede algo similar al establecimiento del canon de las escrituras: en este caso pasaron siglos de discernimiento, consideración y reflexión hasta que finalmente se estableció qué escritos de los primeros tiempos del cristianismo deben ser considerados como compuestos bajo inspiración del Espíritu Santo, y por tanto como Palabra de Dios. A lo largo de los siglos la Iglesia discernió cuáles entre las celebraciones litúrgicas se ajustaban estrictamente a los siete sacramentos instituidos por el Señor. Todos los sacramentos están relacioñados con el ministerio del orden sacerdotal. Ello se ve especialmente en el Sacramento de los Sacramentos, la Eucaristía. Celebrar la Eucaristía "hasta que Él vuelva" es una misión que los apóstoles recibieron del Señor. La facultad de administrar los sacramentos fue conferida a los apóstoles y a sus sucesores. Cuando un sacerdote absuelve a un penitente de sus pecados, no lo hace él, sino que lo realiza en nombre de Jesucristo, ocupando su lugar. Sin el sacerdocio ministerial de obispos y sacerdotes no existirían los sacramentos (la única excepción es el bautismo de emergencia que puede ser realizado por cualquier bautizado). El sacerdocio es en sí mismo un sacramento a través del que Cristo conduce y construye su Iglesia. El sacerdocio ministerial garantiza que el mismo Cristo es quien realmente actúa por medio del Espíritu en los sacramentos para el bien de su Iglesia.
C.S. |
|