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¿CÓMO CELEBRÓ JESÚS LA ÚLTIMA CENA? ¿Instituyó Jesús mismo la Eucaristía? No puede seriamente ponerse en duda que los cuatro relatos sobre la Ultima Cena narran esencial y exactamente el mismo hecho histórico a saber: lo que Nuestro Señor realizó en la cena la noche previa a su pasión en el recinto superior de una cierta casa de Jerusalén. Desde sus comienzos la Iglesia ha celebrado la Eucaristía. ¡La celebración de la cena del Señor fue siempre el centro de su vida! Se usaron varios nombres para expresar la misma realidad: desde "el partir el pan" de la primitiva iglesia, pasando por "Eucaristía", la "Divina Liturgia" del Oriente Cristiano y la "Santa Misa" de la tradición latina. Pero lo que es común es que se cumple el mandato de nuestro Señor: "Haced esto en memoria mía". ¿Qué realizó Jesús en la última Cena? En dos ocasiones de la comida de Pascua realizó algo totalmente nuevo, algo inesperado: al comienzo de la comida cuando usualmente se bendice el pan, lo tomó, lo partió y lo dio a los discípulos pronunciando nuevas palabras:"Este es mi cuerpo que se entrega por vosotros". Y al final de la comida cuando en la práctica judía se bendice sobre la "copa de la bendición" el dijo estas misteriosas palabras;"esta copa que será derramada por vosotros es la nueva alianza en mi sangre". ¿Cuál es el significado de estas palabras tan familiares para nosotros y de las acciones con que Jesús las acompana? Nos hablan de su próxima muerte y a la vez la enlazan con las acciones y palabras de la comida de la Pascua Judía. La Pasión y muerte de Jesús será la nueva Pascua que nos libra no de la esclavitud de Egipto sino de la del pecado ("para remisión de los pecados"). La propia "Pascua" de Jesús, su paso al Padre a través de su muerte y resurrección es el nuevo y definitivo "Éxodo" y así como el pueblo judío hasta el día de hoy celebra en la Pascua su salida de Egipto, así nosotros celebramos la muerte del Señor hasta que vuelva. Las palabras y acciones de Jesús en la última cena no apuntan sólo a su próxima muerte y resurrección, sino que ya la anticipan. Al entregar el pan y el vino en la comida como su y cuerpo y sangre ya da en ese momento a los doce discípulos en el cenáculo lo que obtiene para el mundo por su Cruz: la redención.
C.S.
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