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 anecdotas y reflexiones 

Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica

 

Vivir el Catecismo

LA OBRA DE CRISTO EN LA LITURGIA

     Cristo es el centro de la liturgia. Celebramos su nacimiento, vida, pasión, muerte y resurrección. Celebrar no significa conmemorar pues lo que celebramos se vuelve a repetir en nuestro ahora. En la Eucaristía la muerte y Resurrección de Cristo están presentes: el mismo está allí. Esto convierte en única la Liturgia cristiana: es la obra de Cristo. La obra de Dios es enviar a su Hijo para revelar el misterio por siglos escondido: nos descubre el misterio de amor que es Dios mismo, eterna comunión de Padre, Hijo y Espíritu Santo. El objetivo final de todas las obras de Dios es que nosotros, y a través de nosotros la Creación entera, entremos en la comunión de Dios Uno y Trino. Para ello Dios envió a su Hijo para reunir todas las cosas en Él. La "obra" de Cristo, su Vida, Muerte y Resurrección es la "gran liturgia" a través de la que el Padre nos da su vida y su gracia.
    Cristo es el único que ha ofrecido al Padre el acto perfecto de alabanza divina. Toda su vida y muerte fue "liturgia", glorificación del Padre. La Pasión de Nuestro Señor tuvo lugar bajo Poncio Pilato. Históricamente pertenece al pasado. Pero a diferencia de los acontecimientos humanos no queda sumergida en la marea de la historia pues Cristo resucitó y vive para siempre intercediendo por nosotros.
    Cristo ha resucitado. Su muerte y resurrección son perpetuas puesto que en el cielo permanentemente ejerce su sacerdocio. Cuando celebramos en la tierra la divina liturgia, participamos en esta liturgia celeste. Cristo está entre nosotros con todo lo que hizo y sufrió por nosotros.
Jesús resucitado esta con nosotros de diferentes maneras: a través de su Palabra, que es proclamada en la liturgia, Él mismo nos habla; en la oración en común de los creyentes en medio de los que está; a través de los apóstoles y sus sucesores a quienes concedió el poder de santificar, especialmente en la celebración del Santo Sacrificio de la Misa (en el que Él mismo actualiza y hace presente su ofrecimiento a través del ministerio de sus sacerdotes como históricamente lo hizo en la Cruz).Sobre todo está presente en las Especies Eucarísticas. Esta es su Liturgia; la celebramos por Él, con Él y en Él.

Vivir el Catecismo

 

C.S.