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principal conocenos Antonio anecdotas y reflexiones calendarios estampería Viviendo el catecismo de la Iglesia Católica |
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Marilú Capín de
Aguilar
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LA JERARQUÍA DE LA IGLESIA Concilio y el Catecismo han considerado la Iglesia primero en su esencia en el misterio de su vida; su origen por resolución divina y su realización gradual en la historia sagrada. Se presentó a la Iglesia como pueblo de Dios y Cuerpo de Cristo. Todo lo que se ha dicho acerca de la Iglesia y sus cualidades esenciales -unidad, santidad, apostolicidad, universalidad- se aplica a todos los miembros de la Iglesia y es común a sacerdotes y laicos. Sin embargo, dentro de esta misma Iglesia hay diferentes vocaciones y cometidos, puestos y servicios. Sólo los más importantes necesitan ser comentados aquí brevemente. En concreto es importante distinguir entre los laicos, los religiosos y la jerarquía. No es suficiente con explicar estas diferencias como meramente funcionales porque toda gran organización -y la Iglesia no es una excepción requiere una cierta organización jerárquica. Mas bien todos los servicios y llamadas en el seno de la Iglesia deben ser considerados en relación con Cristo, su cabeza. Todos los creyentes participan por el Bautismo y la Confirmación de la misión de Jesús, de su sacerdocio. Toda la vida cristiana es un servicio sacerdotal, como una prolongación de la gracia bautismal en todas las esferas de la vida. Cristo sin embargo, para preparar para esto a su pueblo estableció distintos servicios: el sacerdocio jerárquico. Nadie se puede conferir a sí mismo la gracia. Le debe ser dada y ofrecida. Esto presupone "servidores" de la gracia autorizados y con poder de Cristo para actuar en su nombre. Por esto existe el sacramento particular del Orden Sacerdotal. El mismo Cristo llamó y señaló a los que habrían de actuar con él y a través de él: los doce y Pedro, su cabeza. El Papa y los obispos siguiendo el modelo apostólico forman un "colegio" encabezado por el Papa. El oficio de Obispo de Roma implica el de ser "vicario de Cristo" y "pastor de toda la Iglesia". Los obispos individuales son con la ayuda de los sacerdotes y los diáconos, los pastores de las Iglesias particulares, en particular de las diócesis. Ejercitan el ministerio pastoral personalmente en nombre de Cristo. En la persona de los obispos a quien los sacerdotes asisten, el Señor Jesús, Sumo Sacerdote, se hace presente en medio de los creyentes. El sacerdocio jerárquico es parte de la Iglesia. No es su esencia ni su objetivo pero es uno de los medios establecidos por el mismo Cristo para capacitar a su Iglesia para realizar su objetivo: ser pueblo de Dios y Cuerpo de Cristo.
C.S. |
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