|
principal conocenos Antonio calendarios estampería Marilu Capin de Aguilar (poesias) Nati Crespo Aguilar (pinturas) |
|
|
LAS
DIFERENTES FORMAS DE LA PENITENCIA,
La gente acude a la confesión mucho menos a menudo de lo que solía ir. Pero en todas partes, la gente busca a alguien en quien apoyarse y sentirse ayudado espiritualmente y psicológicamente. Muchos buscan esto en su doctor o terapeuta. Parece que la confesión personal a un sacerdote y la dirección espiritual que él puede ofrecer cada vez son reclamadas menos frecuentemente. ¿Es realmente esto así? Hay muchos síntomas que nos permiten pensar que se esta desarrollando algo nuevo. Un tesoro antiguo probado y contrastado se está redescubriendo. Primero de todo, esto está ocurriendo en las diferentes formas de penitencia. "Sin ser estrictamente necesaria, la confesión de las faltas cotidianas (pecados veniales) es más que nunca fuertemente recomendada por la Iglesia. Hay muchas maneras diferentes de penitencia a través de las cuales podemos obtener el perdon de nuestros pecados "veniales". Lo crucial es nuestro diario estar preparados para la conversión y el amor con obras, "dado que el amor cubre multitud de pecados". Y esta es la razón por la que la confesión personal regular (la llamada confesión devota) tiene sentido. Refina la conciencia y hace más profunda nuestra unión con Cristo. "Recibiendo más frecuentemente a través de este sacramento el regalo de la gracia del Padre estamos urgidos para ser generosos en el perdon de la misma manera que Él es generoso". El pecado lastima la comunión y así penitencia y conversión tienen siempre un carácter comunitario. Los servicios penitenciales nos pueden hacer conscientes de esta verdad y nos pueden guiar hacia ambas cosas, un arrepentimiento personal y una súplica comunitaria para el perdon de nuestros pecados. "La absolución general" del sacerdote está, como es natural, restringida a situaciones de grave necesidad. Esto no es una limitación arbitraria impuesta por la Iglesia. Hay buenas razones para ello. Cristo nunca llevó a término curaciones multitudinarias. Se dirigía a cada pecador personalmente "Él es el médico Que se dirige a cada uno para sacarlo del pecado. La absolución, además es personal: "Yo te absuelvo..." (En latín "te" es singular). "Oír confesiones": No hay ninguna tarea en la vida de un sacerdote en la que experimente tan profundamente lo que significa llevar a cabo el ministerio del Buen Pastor. Aquí el sacerdote se da cuenta de que tiene el privilegio de ejercer el ministerio del Buen Samaritano. La dirección espiritual "no está ligada al sacramento de la penitencia. Presupone el don del discernimiento del espíritu". Aquí se abre un amplio campo de ministerio espiritual.
|
|